Trata de personas: Un matrimonio de La Pampa acusado de explotar laboralmente a un hombre durante años

El Juzgado Federal de Santa Rosa a cargo de Juan José Baric procesó a un hombre y una mujer por trata de personas agravada por explotación. Según la acusación un matrimonio del barrio Los Hornos mantuvo a un hombre trabajado en el horno de ladrillos durante 10 años, viviendo en una habitación sin agua ni baño, endeudado con su despensa. Además, le retenían el DNI. 

Oscar Palacios y Marta Meninger, están acusados de haber captado, recibido y acogido a un hombre -de iniciales L.O.- con fines de explotación, agravado por haber mediado engaño, el aprovechamiento de su situación de vulnerabilidad y por haberse consumado la explotación de la víctima en un horno ladrillero durante más de una década. 

En la causa intervienen la Fiscalía Federal de Santa Rosa, a cargo de Leonel Gómez Barbella, y la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas, que encabezan Marcelo Colombo y Alejandra Mángano.

La investigación se originó a partir de una denuncia anónima recibida en marzo de 2018 en la Secretaría de Derechos Humanos del Gobierno de la Provincia de La Pampa. Allí se dejó constancia que en un horno ladrillero ubicado en el Barrio Los Hornos de Santa Rosa, un hombre sería víctima de reducción a la servidumbre.

Los imputados mantuvieron a su víctima en forma permanente desde 2007 hasta el 4 de septiembre de 2018, el día en el que L.O. fue rescatado luego de un allanamiento llevado a cabo en la lugar. La víctima fue entrevistada por el equipo de Programa Nacional de Rescate y Acompañamiento a las Personas Damnificadas por el Delito de Trata.

De acuerdo a la investigación, Oscar Palacios, aprovechándose de la vulnerabilidad circunstancial de L.O, lo contrató de manera irregular para trabajar en el horno, ubicado en el predio donde residía junto a Meninger y donde también funcionaba una despensa.

Palacios le ofreció alojamiento en el lugar, en el que la víctima vivió desde ese momento hasta el día de su rescate, y que constaba de una habitación muy precaria, sin baño ni conexión de agua y con piso de tierra, circunstancias que hacían indigna su ocupación.

A su vez, mediante la proporción de bebidas y alimentos provenientes de la despensa administrada por Meninger, los imputados lo mantuvieron en una situación de deuda constante hacia ellos durante el tiempo en que lo retuvieron. Además, al momento del allanamiento, la víctima no poseía en su poder el DNI entre sus pertenencias, circunstancia que de alguna manera aseguraba a los tratantes de que la víctima no pudiera -o al menos eso creyese- salir de su situación de explotación.

La Causa

En su pedido de procesamiento, Gómez Barbella solicitó el decomiso de una camioneta Mercedes Benz y un automóvil Dodge, al considerarlos instrumentos y/o producto del delito por el cual deben responder Palacios y Meninger.

Por su parte, la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas solicitó se librase oficio al Registro de la Propiedad del Inmueble de La Pampa a fines de que informase con urgencia la totalidad de bienes que registran los acusados, con las respectivas constancias inherentes a cada uno de ellos.

Para el juzgado, están reunidos los elementos de convicción suficientes para tener por acreditado el hecho investigado. La hipótesis acusatoria es que la víctima llegó hace trece años desde la localidad de Pedro Luro -donde había estado trabajando- a la Terminal de Ómnibus de la ciudad de Santa Rosa, y allí consultó a personas que deambulaban sobre ofertas de trabajo y una de ellas le indicó el lugar en cuestión.

Al mismo tiempo, surgió que Palacios se habría aprovechado de la situación de vulnerabilidad de la víctima al hacerle creer que había iniciado los trámites para adquirir su DNI, lo que podría ser un mecanismo de control a la autonomía de la voluntad y de la libertad. Por lo tanto, el Ministerio Público Fiscal advirtió que tanto Palacios como Meringer abusaron de la condición de vulnerabilidad que poseía L.O. al llegar a Santa Rosa sin conocer a nadie, con un bajo nivel educacional y sin trabajo alguno.

Si bien no surge que la víctima se encontrara impedida de salir del lugar en el que se realizó el procedimiento, no tenía posibilidades de retirarse, ya que no poseía documentación alguna y estaba endeudada en el negocio que poseía Meringer, lo que le generaba una situación de dependencia. Ello implicaba seguir trabajando para poder solventarla.

Ante este escenario, el Juzgado Federal de Santa Rosa decidió hacer lugar a lo solicitado por el Ministerio Público Fiscal y procesar a Palacios y Meringer por el delito de trata de personas con finalidad de explotación laboral.

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